
Más allá del volcán de mis ojos
ayer soñé en colores.
Un concierto de olas
acunó mi sueño.
Floté entre el cielo y el mar,
hablé con las piedras,
le pregunté al azor
y con mis alas desplegadas
recorrí el universo.
Al fin la encontré
y viajamos por largos
pasillos del tiempo
paladeando nuestro encuentro.
El espejo de las miradas
nos sigue y huye la luz
pero no sus destellos.
Muerto el sueño, fenece el alma
¡y como duele regresar¡
Sólo un eco lejano con las notas
de sus versos es mi recuerdo.
Adelaida Hidalgo