Contemplando sus sierras plateadas
y el verdor ceniciento en los olivos,
hoy me traen recuerdos, aún vivos
de las tardes de mayo soleadas.
Las golondrinas vuelan afanadas,
hacen nidos de arcilla llamativos,
en ellos crían pollos afectivos,
y cantan serenatas floreadas.
En esta primavera de colores
las rosas, los claveles y el tomillo,
alegran y perfuman los sentidos.
Y vuelvo a recordar viejos valores,
recorro mi niñez con fugaz brillo,
y vuelvo a retomar años perdidos.





