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Otra historia

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Cortesia de Elen Lackner

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"Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas."
RUSSELL, Bertrand Arthur William
Filósofo y matemático británico.

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Dedicado a mis nietas: Belén y Sara

Amor sin medida.

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Descanse en paz

Descanse en paz Facundo Cabral

Viaje a Estambul

Viaje a Estambul

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Añoranza

Parece que estuviéramos
dentro de un gran panal de
luz que fuese el interior de
una cálida rosa encendida.
J. Ramón Jiménez.


Cuando llega la primavera y cesan los fríos del invierno los campos reverdecen cubriéndose de flores, y al percibir su mágico aroma, mi memoria dormida de recuerdos no olvidados, despierta como un cometa fugaz en noche estrellada, y comienza a evocar días felices de mi infancia, llevándome por senderos luminosos a mi tierra, un pueblo pequeño de la provincia de Badajoz, donde nací, con un valle inmenso rodeado de montañas, tan altas que en mi fantasía de niña me hacían ver que desde allí, se podría tocar el cielo.
Por estas fechas se llenan de fragancias y colores, los pájaros alegres y bulliciosos cantan reclamando en amores a las hembras, que se afanan primorosas en preparar un dulce hogar donde empollar sus polluelos.
Algunos días, sus cumbres amanecen cubiertas por nubes algodonosas, formando caprichosas figuras, que en contraste del plateado de sus peñas y el verdor de los olivos que llenan sus laderas, te transportan a un mundo ideal, lleno de paz y tranquilidad.
Era un sedante para el espíritu inquieto de niña vivaz y soñadora.
Abajo en el valle, los inmensos trigales van granando, y poco a poco cambiarán su fresco verdor por el dorado luminoso, que se convertirá en primordial alimento.
Lo grabé tan bien en mi retina, que cuando quiero aislarme de este mundo agitado en el cual estamos inmersos, cierro los ojos y lo veo: Sus casas blancas nacaradas, con chimeneas humeantes en plegarias al cielo, festoneadas de filigranas sus empedradas calles, la fuente manantial del Navazo invitando al sediento, como pechos de nodriza inagotables, regando sus frondosas huertas, sus gentes alegres y sencillas y un sabroso olor a hogazas de pan tierno y a migas con torreznos y sobre todo, las lilas y azucenas de mi madre, sutiles, penetrantes...Inconfundibles en el tiempo.

Adelaida Hidalgo

lunes, 29 de noviembre de 2010

Allí sigue (soneto)



Allí sigue la vieja parra, llena
de uvas doradas como antaño, cuando
la vida rebosaba, perpetuando
eterna juventud que aún resuena.

Allí sigue el sillón, y la azucena,
las violetas, las rosas... atenuando
el dolor de la ausencia, recordando
la niñez, los paisajes, risa y pena.

Absorta pasan horas, los detalles
retornan con premura a mi memoria:
mis padres, mis hermanos y sus calles.

Es muy fina la línea divisoria
del ayer y del hoy, extensos valles
que la vida forjó como mi historia.

Adelaida Hidalgo

domingo, 17 de octubre de 2010

La osa parda.




Microrrelato

Un rayo de sol despertó a la osa parda recordándole que la hibernación había terminado. Los pequeños oseznos esperaban impacientes y ella era la responsable de su alimentación.
Salió lentamente, oteando el horizonte. Todo parecía tranquilo. Avanzó por un claro del bosque hacia unos arboles que le ofrecían sus tiernas hojas primaverales y comenzó su desayuno con apetito.
Un lejano destello de luz la hizo retroceder avisándola del peligro.
Segundos más tarde sintió un fuerte dolor en el costado y cayó mortalmente herida.

En esos momentos no pensó en el dolor que estaba sufriendo. Su pensamiento voló hacía la osera, pues en su interior esperaban dos oseznos que no podrían sobrevivir sin ella.
Adelaida Hidalgo

jueves, 29 de julio de 2010

Hoy






Hoy duerme la luz detrás de tus palabras,
te has llevado mi paz en la maleta
y he perdido la llave
de los sueños.

Hoy necesito los ojos de los gatos
para ver esta insensata materia
que consume mis días.

Hoy quiero podar las ramas,
ponerle limpiaparabrisas
a la memoria
y cerrar el libro de quejas.

Adelaida Hidalgo

Julio de 2010

sábado, 17 de julio de 2010



Guillermo Orsi
El argentino Guillermo Orsi obtiene el premio Hammett con la novela ‘Ciudad santa’
(A) El escritor argentino Guillermo Orsi ha obtenido el premio Hammett a la mejor novela negra publicada originalmentre en castellano en 2009 por su novela Ciudad Santa. En una multitudinaria rueda de prensa, Orsi declaró sentirse “muy honrado” con esta distinción ya que, según explicó, este galardón es el más respetado entre todos los escritores en lengua española adscritos al género.
Los finalistas fueron la española Cristina Farragás con Así murió el poeta Guadalupe; el colombiano Mario Mendoza por su novela Buda blues; el mexicano Eduardo Monteverde con Carroña’s Hotel y el también argentino Carlos Salem por Pero sigo siendo el Rey.
El jurado de esta edición estuvo formado por los también escritores Rodolfo Pérez Valero (Cuba) y los españoles Julián Ibáñez y Juan Ramón Biedma.

lunes, 12 de julio de 2010


Aplausos para la selección de fútbol española de la que nos sentimos muy orgullosos/as por su saber estar en los Mundiales.
Enhorabuena por ese trofeo conseguido para ESPAÑA

sábado, 10 de julio de 2010

Amor sin medida (Soneto)





Quiero cantar al mar alegremente
mis gozos, mis sonrisas y mis penas,
navegar con mi barca, sin cadenas,
y asirme a tu cintura suavemente.

Quiero ser en tu playa confidente
para ofrecerte amor en sus arenas,
y, entre olas de espuma y lunas llenas,
contemplar tu mirada incandescente.

Quiero vivir, vivir sola contigo
mirándote a los ojos con dulzura
y besarte en los labios con mesura.

Quiero poner al cielo por testigo
de mi amor, sin reservas ni medida,
y amarrarme a la rueda de tu vida.


Adelaida Hidalgo